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El 26 de noviembre, una vez más fue premiada La liturgia cotidiana. La Asociación civil Luchemos por la vida distinguió por cuarta vez a la revista y a San Pablo por  porque unieron esfuerzos para difundir contenidos con el fin de lograr una educación vial que permita bajar el número de accidentes y muertes en las calles y carreteras, que ascienden a un aterrador promedio de veinte por día.

Dicha asociación civil otorga este premio desde hace veinticuatro años a aquellas personas, medios, instituciones o empresas que se hayan destacado de alguna manera por promover, fomentar y mejorar la educación y la seguridad vial durante el año, contribuyendo así a salvar vidas de la principal epidemia nacional que sufre nuestro país: los siniestros de tránsito. Las razones que llevaron a entregar este premio se basan en que La liturgia cotidiana, “como publicación religiosa, asume plenamente el compromiso evangélico de la Iglesia con la vida, ofreciendo en sus números consejos de prevención de siniestros para la preservación de la vida en la vía pública. Dicha concientización permanente es un ejemplo que merece ser destacado, y sin lugar a dudas están ayudando a salvar vidas en Argentina”.

En nombre de San Pablo recibió el premio el P. Fernando Teseyra, Director de la revista, que expresó su agradecimiento por la distinción. En la ocasión, afirmó que el amor, la defensa y la lucha por la vida unen a las dos instituciones. Además, que el premio otorgado en el día de la memoria litúrgica del beato Santiago Alberione confirma un objetivo por el cual fue fundada la editorial: la promoción del valor inalienable de la vida humana. Por último, destacó que, como Iglesia en Argentina y sociedad en general, tienen aún tareas pendientes, como lograr una mejor articulación nacional de la pastoral de carreteras, que se suma al día de oración las víctimas de tránsito (27 de noviembre), avalado por la Conferencia Episcopal; y a obtener la promulgación de leyes y reformas al Código penal que “Luchemos por la vida” presenta incansablemente al poder legislativo nacional, aunque no es escuchada. Así queda el compromiso de “San Pablo” de seguir respaldando todo lo que esta asociación hace para que no haya más siniestros viales y muerte en las calles.

Este premio demuestra que el apostolado paulino no escinde el ámbito religioso del civil, porque la vida une a todos los seres humanos y la editorial debe estar al servicio del evangelio de la vida.