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Vie, Feb

Fueron las Hijas de San Pablo, 3 de marzo, las primeras en abrirnos sus puertas para iniciar este camino de encuentro y fraternidad. Esa tarde la Superiora general Hna. Annamaria Parenzan, fsp y sus Consejeras nos han compartido los retos y las tareas que el último Capítulo General ha dejado para este sexenio, un camino de continuidad en un proyecto de rediseñación. El 6 de marzo, también por la tarde, la Madre M. Regina Cesarato, Superiora general de las Pías Discípulas y sus Consejeras, además de compartir como se preparan para el próximo Consejo de Instituto (comúnmente llamado Intercapítulo) nos hablaron del video, ya en fase conclusiva, que narra la vida de Madre Escolástica; además, la Madre General nos participó su experiencia como Presidente del USMI y la realidad actual de la Vida Consagrada. Con el entusiasmo que las caracteriza, el 17 de marzo nos recibieron la Hna. Marina Beretti, Superiora general de las Apostolinas y las Hermanas de la comunidad de Castelgandolfo; esa mañana el tema giró entorno a los retos juveniles, invitándonos así a vivir nuestra vocación según los tiempos que vivimos. El 24 de marzo en el Aula magna de la Casa General de la Sociedad de San Pablo, Don Silvio Sassi, ssp, Superior general, nos insistió a vivir el año como una oportunidad para aprofindir el Carisma, gracias a la riqueza de sus contenidos y a los diferentes puntos de vista que llevan a realizar una síntesis que se concretiza plenamente en el apostolado. La experiencia de estos encuentros se concluyó el 31 de marzo en la Casa General de las Pastorcitas; la Superiora general, Hna. Marta Finotelli, sjbp, al inicio nos proyectó un video con el cual pudimos revivir el modo de ser de Pastorcitas al inicio de la fundación, para después hablarnos sobre el camino que el Gobierno general está realizando.

Estas experiencias de encuentro es una oportunidad para los participantes para que puedan conocer la realiad actual de la Familia Paulina; en este modo, conociendola se puede amarla todavía más y así, en un mejor modo vivir nuestro ser en la Iglesia.